De nuevo aquí sentando.
Esperando que algo pase, pero no se qué.
Dejando pasar el tiempo. Dejando que el tiempo se consuma… bueno no, dejando que el tiempo me consuma a mí. Dejando que toda una vida pase a mil por hora rozándome y sin eserar nada de ella.
Perdido en el laberinto que crea el tiempo a mi alrededor. Subido en un velero, sin saber ajustar las velas para que me lleven a tierra firme, sin que el tiempo me acompañe y con el agua por los tobillos… el velero se hunde en el laberinto del tiempo. Los sueños ya no van sobre el tiempo flotando como un velero, los sueños ya no son flores en el jardín de la esperanza y ya no puedo recoger lirios para regalárselos a mi reina mora.
Algún día saldré de este laberinto… pero ya habrá pasado toda una vida por mí.