Vuelves a entrar en mis sueños, con un nuevo rostro, con un vestido blanco que te cae hasta los pies y que haces bailar al son de tus pasos como sólo un fastama angelical podría…
Hoy has tomado la decisión de cambiar de rumbo, la decisión de perdonar sin esperar que te perdonen… todo esto es muy valiente por tu parte, pero para mí no es suficiente. La puerta del amor no se abre con cualquier llave… y las demás puertas ya las cerraste con tu actitud.
Necesito creerte esta vez y quizás tú me necesites a tu lado, pero las cosas deben seguir su curso, el mismo que llevan estas últimas semanas.
Un beso Petarda! Sé feliz!